Bueno, here we are, in the middle of caos… or maybe not. Tantas cosas dichas, leídas, sospechadas, en fin, no dedicaré el post a hablar de la situación que tenemos en todos lados, solo hablaré de los pequeños detalles suscitados en los últimos días. Se supone que en este momento, estaría apenas de regreso de San Luis Potosí (llegando al DF a las 10.30pm), terminando una etapa de los torneos más importantes y largos de la empresa, que comentaba en uno de los posts anteriores, sin embargo no fue así, pues las cosas se complicaron tanto en la ciudad, como en el país, como en la misma cuenta bancaria, jaja, y claro, pegó duro todo este rollo.
Los detalles que me impactaron: el miedo y rechazo de mucha gente, y sin embargo, entre ellos, los que mantuvieron su sonrisa sin cubrir. La intensa emotividad que puede experimentarse al compartir una habitación, en donde a veces solo necesitas que te escuchen, o solo necesitas escuchar para conocer a otra persona, que te trata como una amiga de toda la vida. Ver en el camino un camión totalmente quemado mientras tu autobús pasa junto a él, y te das cuenta de cualquier cosa puede pasar en cualquier momento.
Tuve que volver a la oficina tan pronto llegamos al DF, pues algunas cosas quedaron pendientes, y, realmente, hubiera sido mejor elegir asistir a un evento que no chocara con cierres de mes, o ajuste de impuestos, pues estaba bien cansada por este lado, y la verdad es que me puse de muy mal humor por otras cuestiones que acabaron haciéndome el estómago pedazos, por dejar que me afectaran más de la cuenta, sin embargo, este fin de semana traté de pensar en estas cosas y tomar otros puntos de vista al respecto.
Aunque la mayoría de nosotros en la madriguera central estuvimos saliendo a las calles, fue lindo sentirse en casa como en las épocas en las que sólo estudiábamos y llegaban las vacaciones. Algunas películas, mucho tiempo de exploración y ocio en la red, algunas series y, bueno, la tele brincó de gusto por ser vista, jaja. Hace unos minutos terminé de ver con mi brodercín una película que compró hace algunos meses, y que tenía mucho tiempo que queríamos ver: Johnny got his gun, que tuvimos que ver en la compu porque no la leía el DVD.
Definitivamente una de las mejores películas que se han hecho. Conocida por cierto video que mostraba algunas escenas de la película, pero creo que sí ha sido subestimada, bueno, al menos lo que yo creía cuando ví esas escenas por primera vez, es que era una película horrible que no deseaba ver por ninguna razón. Las reflexiones son brutales. Desde el primer momento quedas enganchada del feeling y la voz del protagonista, de cada línea, cada detalle, el manejo de los colores y expresiones *aplaude en re-verencia.
Me despido deseándoles una buena semanita, y paciencia para los que ya se desesperaron. Besos y abrazos, en especial a mi marmota favorita.

“Inside me I’m screaming, nobody pays any attention. If I had arms, I could kill myself. If I had legs, I could run away. If I had a voice, I could talk and be some kind of company for myself. I could yell for help, but nobody would help me.”