And now I tell you openly

You have my heart, so don’t hurt me…

Esta semana inició con una noticia muy triste. Me puse a recordar cuando escuché “Dreams” por primera vez, en la tele, en MTV, en 1993 o 1994. Me enamoré de ese video porque me parecía totalmente mágico: una canción increíble con una chica irlandesa que tenía el cabello cortísimo, un vestido blanco, botas militares, un abrigo rojo, y un micrófono con un cable infinito que recorría una pequeña ciudad para encontrar a un hermosísimo caballo blanco en el bosque. Y al mismo tiempo un misterioso grupo de personas que desenterraba lo que parecía ser una raíz enorme, que al final la misma chica lavaba en una cabaña para descubrirnos la sorpresa final: debajo de esas raíces y tierra se encontraba un chico que despertaba.

El post que puse en el FB decía que ella era exactamente como yo quería ser en ese entonces. Estaba fascinada por su estilo y por la música tan diferente a lo que estaba acostumbrada a escuchar. Al final solo terminé usando por muchos años botas militares que casi nunca me abroché, y me uní a varias bandas algunos años después. No me corté el cabello ni me perforé la oreja completamente, como estuve a punto de hacer en alguna ocasión.

Seguí a “Los Cranberries” por varios años, esperando que siempre pusieran en la portada de su disco el sillón. Creo que el disco que más escuché fue “el blanco”. Los seguí hasta que sacaron el DVD “Stars”, pero ya no compré el disco de “Despierta y huele el café”. Les perdí la pista por mucho tiempo, hasta que regresaron a México para tocar en el Auditorio en 2010. Estaba muy emocionada de verlos por primera vez (no recuerdo por qué nunca los fui a ver en aquellos años noventeros-dosmiles), y disfruté mucho ese concierto, ¡muchísimo! Era una de las bandas que anhelaba que ver en vivo.

A mi mamá también le gustaban, y cantaba muy exageradamente el coro de “Zombie” sólo para hacerme reír. Durante ese concierto la llamé por teléfono para que escuchara conmigo la canción :)

Creo que lo que más me gustaba de la banda es que fueron un concepto que podía combinar pesados riffs con la voz tan particular de Dolores, que sufría y al mismo tiempo nos llevaba por caminos melancólicos e instrospectivos, melodías muy pegajosas, y mensajes cargados de temas sociales que tampoco había escuchado antes: llamados a la paz, salvación de las drogas, homenaje a quienes ya no estaban con nosotros, historias personales, esperanza…

En esos años empecé a llevar una libreta para escribir canciones, hacer dibujos, que al paso de los años cambié por libretas más pequeñas en donde sigo escribiendo -a veces no tan seguido- “el momento de reflexión”. Bueno, en esa primera libreta que llevaba -fue desde la prepa, me parece- escribía las letras de las canciones que trataba de aprenderme en la guitarra. Muchas canciones de Los Cran sonaron en esa guitarra de mi papá -que en realidad era de mi abuelo-, hecha en Paracho, donde se hacen las buenas guitarras, me decía.

Pasaba tardes enteras después de la escuela sentada en mi cuarto, con la guitarra en mis brazos, tratando de sacar esas canciones que me gustaban tanto. Terminé por empezar a llevarme la guitarra a la escuela para tocar con mis compañeritos que sí tenían taller de música. Yo llevaba taller de teatro, en donde al final opté por “dirigir” a mis compañeros en lugar de formar parte de los ejercicios de interpretación, o de las pequeñas obras que hicimos.

Uno de esos amigos me dijo: Deberías cambiarle las cuerdas de nylon por cuerdas de metal. Y, OMG! El sonido era súper brillante, pero mis dedos no lo tomaron tan bien.

Algunos años después, cuando tuve en mis manos la primera guitarra eléctrica que usé en una banda (que me prestaban porque era pobre y no podía comprarme una) lo primero que quería hacer era tocar esos riffs con distorsión. Creo que al terminar este post prenderé el ampli y conectaré a Jackie :)

Los videos de Los Cran eran absolutamente geniales. Zombie era un grito desgarrador, con simbolismos en todos lados. Ridiculous Thoughts, con esas imágenes cargadas de tonos amarillos, y con “el niño de RadioFlyer”, que luego se convertiría en Mr. Frodo, el protegido del buen Sam. Animal Instinct, con el que sufríamos en la primera escena, en donde los Servicios Sociales separaban a dos niños de su madre, pero luego ella los “robaba” y todo era felicidad en ese auto. Promises era también de mis videos favoritos, con esa Bruja mala del oeste… del lejano oeste.

Aún me siento triste por pensar que ella ya no está, y que dejó al parecer algunos proyectos inconclusos. Cuando venía con Ger de regreso en el auto después del ensayo, pusimos nuevamente el sencillo de su disco solista “No Bagagge”, titulado “The Journey”. Qué linda canción y tan optimista -o cursi, dirán algunos-. El resto del camino estuve poniendo únicamente canciones de los noventas, mientras él solamente sonreía recordando esos años en donde esa era la música que escuchábamos todo el tiempo.

La foto es del FB de la banda.

:(

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